jueves, 23 de septiembre de 2010

El Clínico realiza el primer trasplante de córnea artificial de la comunidad


Una intervención de hora y media devuelve la vista del ojo derecho a un paciente de 67 años

Abre un nuevo camino para recuperar la vista en aquellos casos con un mal pronóstico que han pasado por fracasados trasplantes de córnea procedentes de una donación, es decir, de una persona fallecida, y cuyo único destino posible para ese órgano ya sólo es la ceguera. Da luz especialmente a los casos en que el paciente solo dispone de un ojo recuperable y la oscuridad, sin esta nueva terapia, sería total.
El Clínico realizó ayer con éxito el primer trasplante de córnea artificial de Castilla y León para recuperar la transparencia de esta superficie de la parte frontal del ojo. El equipo quirúrgico de la Unidad de Córnea de este complejo universitario intervino durante poco más de hora y media, con anestesia local, el ojo derecho de un varón de 67 años que recuperará la vista tras la colocación de una prótesis de plástico, de metacrilato.
Expectación. Verdadero interés despertó ayer la nueva técnica y el equipo de intervención se vio rodeado de numerosos compañeros de profesión interesados en tomar detallada nota con la mirada, la cámara de fotos y hasta con dibujos. Después de todo, esta cirugía no se ve todos los días aunque, con el tiempo, será una rutina y un tratamiento convencional.
Única solución
Este tipo de intervención, según explica uno de los cirujanos, el doctor José María Herreras, «es la única solución para algunos pacientes, los que ya han pasado por varios trasplantes de córnea de tejido humano y no han dado resultado». Explica este oftalmólogo que las «córneas están llenas de células que deben mantenerse vivas y el receptor ha de tener buenas condiciones para ello, para alimentar el implante, de no ser así, fracasa el trasplante». La única opción, por lo tanto, para este paciente vallisoletano, fue la queratoprótesis de córnea, una técnica realizada en varios hospitales españoles, sobre todo en el de Cruces de Bilbao; pero nueva en Castilla y León. El equipo vallisoletano, no obstante, ha aprendido y practicado esta técnica con el de la Universidad Harvard de Boston, donde se creó en el año 2000 esta implantación de prótesis artificial. «Hemos hecho un entrenamiento muy exhaustivo y aprendido a ponerlas con su creador, el doctor Dohlman», explica el cirujano Herreras. El Clínico ha tardado en importar esta técnica americana «porque en sus primeros años tenía problemas y la supervivencia de la córnea artificial apenas superaba uno o dos años y, por cautela, hemos preferido esperar», añade este especialista. La intervención es similar a la del trasplante con tejido humano; lo que cambia es la preparación previa de la prótesis que consta de un anillo fijador, una base y una estructura óptica que se engarza en la córnea humana procedente del Banco de Tejidos de León. En este caso carece de importancia que el material humano donado fracase porque no es esta la córnea que va a permitir pasar la luz, sino la artificial; pero el tejido humano permite el injerto. Después, sólo una mirada experta se percataría de la implantación, pasa estéticamente desapercibida y el paciente recupera poco a poco la visibilidad.
Sin ingreso previo
El paciente no precisa ingreso previo a la cirugía oftalmológica, solamente el preoperatorio y apenas está una hora después en observación antes de irse a su casa si no hay complicaciones. La dificultad técnica «no es grande», aseguran los artífices de la cirugía pero «sí lo son los cuidados postoperatorios y el seguimiento».
El receptor precisa gotas en los ojos durante toda su vida -antibióticos y antiinflamatorios-. Además, durante el primer mes deberá acudir a la consulta una vez a la semana; en el segundo, cada quince días, y esta cita con el especialista se irá prolongando hasta ser una mensual ineludible durante toda su vida. Y es que «el truco de que la cirugía funcione es doble -destaca el doctor Herreras- de una parte es necesario un equipo de oftalmólogos entrenado en la intervención; pero además debe saber seguir al paciente, contar con una Unidad de Vítreo Retina y otra de Glaucoma» que puedan dar respuesta a las complicaciones. La prótesis tiene un tiempo indefinido de duración pero, si fracasa, ese ojo quedaría ciego. Las complicaciones más graves, y más frecuentes, son las infecciones. En la córnea artificial se describe en un 5% y en la humana sólo en un 1%. El rechazo, que se produce cuando es tejido humano, es menos grave porque los pacientes lo detectan enseguida porque dejan de ver.
Infecciones
La córnea puede volverse opaca por múltiples causas. Las principales son las infecciones, degeneración, traumatismos, quemaduras o yatrogénicos (problemas creados por tratamientos médicos). Muchos se solucionan con fármacos pero otros casos llegan al quirófano.
La Unidad de Córnea, que junto al doctor Herreras cuenta con los especialistas David Galarreta, que intervino ayer, y Margarita García, espera realizar cinco trasplantes de este tipo al año. No hay que olvidar que el paciente debe querer y las exigencias en los controles provocan rechazo, algo que ya ha ocurrido con algunos. De los de córnea de donante realizó en 2009 unos 40 procedimientos de reconstrucción, que incluyen los trasplantes, además de los 9 realizados en el Ioba. Este año ya supera los 70 y hay 40 enfermos en lista de espera pendientes de donación para poder ver.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

FORMULARIO DE CONTACTO


nombre
email
asunto
mensaje

Powered byEMF Web Form

"Los articulos publicados no sustituyen ni remplazan la consulta a su oftalmólogo."
©A.A.BA.VI registrado en el Centro Nacional de Organizaciones bajo el el nº 16734.