lunes, 26 de abril de 2010

clsificacion de sindromes oculares.

1. SINDROME DE GRAEFE

Se trata de una oftalmoplejia progresiva hasta la inmovilidad completa del ojo y ptosis total que, en un 40% de enfermos, se acompaña de RP. Además presentan cambios degenerativos graves del SNC.

2. AMAUROSIS TAPETORRETINIANA INFANTIL DE LEBER

Consiste en una distrofia pigmentaria típica, heredada de forma recesiva y que comienza a manifestarse a la edad de 2-3 años con reducción importante de la agudeza visual, pérdidas de campo visual y respuesta no registrable en el ERG. Puede presentarse como RP típica o atípica y, a veces, con amaurosis y nistagmo sin cambios en el fondo de ojo.

Zolatareva subraya la posibilidad de pigmentación pulverulenta atípica y la asociación de alteraciones psicomotoras, estrabismo, debilitamiento de las reacciones pupilares y posición profunda de los ojos en las órbitas.

También puede combinarse con la enfermedad de Coat, coroideremia, distrofia corneal marginal, glaucoma y, en ocasiones, con trastornos sistémicos endocrinos y metabólicos.

3. SINDROME DE USHER

También conocido como síndrome de Graefe-Usher.

La asociación de sordera y RP fue descrita ya en 1858 por Graefe, en 1861 por Liebreich y, posteriormente, por numerosos clínicos.

Este síndrome supone aproximadamente el 3-6% de las sorderas congénitas y entre el 3 y el 18% de las RP.

Se hereda típicamente de forma recesiva, aunque se han descrito casos excepcionales de herencia dominante. Es importante la detección del estado de portador para ofrecer un consejo genético apropiado.

Esta asociación es reflejo del origen común del neuroepitelio y del órgano de Corti. RP y sordera serían debidas a un gen simple autosómico con acción pleiotrópica. Ambas lesiones pueden aparecer a la vez en un mismo individuo o de forma aislada en distintos miembros de una familia. En ocasiones, la sordera se manifiesta desde el nacimiento y se acompaña, por lo tanto, de mutismo pero también puede desarrollarse con posterioridad y afectar particularmente a los tonos altos. A veces son evidentes síntomas vestibulares.

También ha sido descrita la combinación de pigmentación macular y sordera-mutismo y un caso de distrofia pigmentaria, sordera bilateral "adquirida" y síndrome de Sturge-Weber completo.

Así mismo se ha estudiado la asociación de posibles alteraciones en los neurorreceptores gustativos y olfatorios.

Dentro del síndrome de Usher se distinguen dos e incluso cuatro tipos cuya heterogeneidad clínica se relaciona con una heterogeneidad genética demostrada en distintos locus del cromosoma 1:

- Tipo I. Sordera neurosensorial bilateral, profunda y congénita y un lenguaje ininteligible. Todos los pacientes presentan alteraciones vestibulares y una ataxia no progresiva. Los síntomas de RP aparecen en la infancia tardía o al inicio de la adolescencia y progresan lentamente, siendo las alteraciones visuales significativas al final de la tercera década de vida. Hay una pequeña variabilidad intrafamiliar en los hallazgos audiométricos, vestibulares y oculares.

- Tipo II. Sordera neurosensorial congénita no progresiva entre moderada y profunda. Las respuestas vestibulares son normales y los síntomas de RP aparecen al final de la adolescencia. Generalmente el lenguaje de estos pacientes es inteligible. La función visual se conserva hasta la quinta-sexta década de vida. La gravedad de las alteraciones visuales y audiométricas suele ser igual entre los miembros de una misma familia aunque no ocurre lo mismo con el grado de pérdida del campo visual y los cambios pigmentarios del fondo del ojo.

En 7 de estos pacientes se han detectado alteraciones anatómicas del SNC en la fosa posterior.

El locus para este tipo de síndrome de Usher ha sido establecido en el brazo largo del cromosoma 1.

La existencia de los tipos III y IV es discutida.

- Tipo III. Merin y cols. incluyen en este tipo pacientes del Tipo I con ataxia. Hallgren registró ataxia en el 94% de 117 pacientes con sordera profunda (tipo I). Fishman y cols. concluyen que la descripción de Hallgren se adapta a la descripción de los pacientes característicos del Tipo I y que por tanto no puede considerarse un subgrupo de pacientes aparte.

Recientemente se ha descrito como Tipo III del síndrome de Usher la rara asociación entre sordera neurosensorial progresiva y RP, la cual supone menos del 1% de todos los casos de síndrome de Usher. La edad de comienzo de la sordera varía desde la infancia temprana hasta la edad adulta, seguramente en base a heterogeneidad genética.

- Tipo IV. Sugerido por Merin y cols. para designar a los pacientes del Tipo I con retraso mental. Según algunos autores, esta asociación se da con gran frecuencia en tanto que otros consideran que no existe realmente una incidencia elevada del retraso mental entre los enfermos del Tipo Y.

Otros investigadores han sugerido que las alteraciones observadas en estos pacientes son en realidad disturbios psíquicos debidos al estrés, relativos y temporales, provocados por la pérdida de función visual en los estadios finales de la enfermedad.

4. SINDROME DE HALLGREN

Descrito en 1959, se trata de un proceso hereditario transmitido de forma autosómica recesiva por un gen simple con penetrancia incompleta y efecto pleiotrópico. En estos enfermos se observan distrofia retiniana, sordera congénita, ataxia vestíbulo-cerebral (90%), deficiencia mental (25%), psicosis (25%), nistagmo (10%) y, antes de los 40 años, catarata.

Dereymaeker y cols. describieron en 1989 dos casos en los que a la RP y la pérdida auditiva se asociaba vitíligo; en uno de ellos apareció una polineuropatía axonal después de los 30 años de edad.

5. SINDROME DE COKAYNE

Es un proceso raro, autosómico recesivo. Al final de la infancia aparecen los síntomas de subdesarrollo y fotosensibilidad de la piel a la radiación ultravioleta, seguidos de demencia prematura, caquexia, contracción de las articulaciones, disfunción cerebelar, neuropatía periférica, sordera y degeneración retiniana.

El fondo de ojo presenta alteraciones típicas de la RP aunque también ha sido descrito con fondo del tipo sal y pimienta. Algunos enfermos presentan además distrofia corneal.

La actividad de reparación del ADN, en cultivos de fibroblastos, es generalmente normal en estos pacientes; se ha descrito un caso con una reducción del 25% de la misma.

6. SINDROME DE ALSTROM

Fue descrito por Alstrom en 1959 y se define por:

1) Distrofia de conos y bastones de inicio temprano con nistagmo y afectación progresiva de la visión central y periférica, de forma que puede conducir a una ceguera infantil profunda aunque también puede conservar una visión residual hasta aproximadamente los 25 años de edad.

2) Sordera neurosensorial progresiva que se inicia hacia los 5-8 años de edad.

3) Desarrollo de obesidad moderada en la adolescencia.

4) Intolerancia a la glucosa en la adolescencia que desemboca hacia la mitad de la sengunda década de la vida una diabetes insulino-dependiente.

5) Nefropatía que se presenta con disfunción tubular y progresa hasta el fallo total entre la segunda y cuarta décadas de vida.

6) Hipogonadismo con desarrollo sexual secundario normal. Los hombres presentan insuficiencia testicular primaria y las mujeres irregularidades de la menstruación.

Otros hallazgos son: acantosis nigricans, trigliceridos elevados en el suero, hiperuricemia y corta estatura.

No está claro si el retraso mental que presentan algunos de estos pacientes es tal o si se trata simplemente del resultado de la deprivación sensorial.

7. SINDROME DE LAURENCE-MOON-BARDET-BIEDL

Este síndrome, que se hereda de manera autosómica por un gen recesivo incompleto, se caracteriza por: degeneración retiniana, retraso mental, obesidad, hipogenitalismo y polidactilia. Generalmente, se acompaña de nefropatía y se ha descrito un caso en que se asociaba con sordera.

Con frecuencia no aparecen todas las características del síndrome en un mismo individuo, sino en distintos miembros de la familia.

Es más frecuente en los varones que en las hembras.

La degeneración de la retina es del tipo llamado "degeneración de conos y bastones" (RP atípica). A menudo, las alteraciones observables en el fondo de ojo son mínimas, a pesar de la disminución de las funciones visuales, y las anomalías del ERG, muy marcadas. De 24 casos seguidos por Klein y Ammann, el 73% quedaron prácticamente ciegos a los 20 años, porcentaje que era del 86% a los 30 años de edad.

La capacidad mental puede oscilar entre la normalidad y un retraso mental acusado.

El hipogenitalismo es más frecuente en los varones.

La polidactilia se presenta, por lo regular, con 6 dedos (manos o pies). Otras anomalías digitales incluyen sindactilia y braquidactilia.

Anatomopatológicamente se observa destrucción de los núcleos del hipotálamo con proliferación de la glía.

Se ha sugerido que existen en realidad dos alteraciones autosómicas recesivas distintas.

A) SINDROME DE LAURENCE-MOON `

En el síndrome de Laurence-Moon el retraso mental, la degeneración retiniana y el hipogenitalismo se asocian a paraplejia espástica.

B) SINDROME DE BARDET-BIEDL

El diagnóstico del síndrome de Bardet-Biedl se establece ante la presencia de cuatro o cinco de los signos clínicos definidos. Se ha descrito un caso en el que a la RP se asocia un edema inflamatorio del disco, secundario a la degeneración de fotorreceptores, que parece ser la causa de pérdida visual brusca.

8. SINDROME DE HALLEN VORDEN-SPATZ

Se trata de un proceso autosómico recesivo caracterizado por:

1) Inicio a una edad temprana.

2) Disfunción motora extrapiramidal.

3) Demencia.

4) Curso progresivo que conduce a la muerte en la infancia.

5) Cambios neuropatológicos, especialmente a nivel del globus pallidus y la sustancia nigra.

Se observó que al menos la cuarta parte de estos enfermos presentan clínica e histológicamente una RP típica.

Ha sido descrito un caso que se asemeja a este síndrome pero en el que no se han identificado anomalías ni bioquímicas ni neuropatológicas. Clínicamente incluye RP, distonía y blefarospasmo.

9. SINDROME DE PELIZAEUS-MERZBACHER

Puede heredarse ligado al sexo o de forma autosómica recesiva.

Se trata de una combinación de distrofia pigmentaria de la retina con alteraciones del tallo cerebral como resultado de una esclerosis difusa.

Aparece en los primeros meses de vida y desarrolla espasticidad, ataxia grosera, nistagmo, raquitismo y oligofrenia. Después de los 6 años los síntomas se estacionan.

10. ATAXIA CEREBELOSA AUTOSOMICA DOMINANTE Y DEGENERACION PIGMENTARIA DE LA RETINA

Así fue denominada por Harding la asociación de distrofia retiniana y atrofia olivopontocerebelosa, antiguamente llamada ataxia cerebelosa hereditaria de Pierre Marie.

Este proceso, autosómico dominante, se caracteriza por pérdida de visión que se inicia en la tercera-cuarta décadas de vida y que puede preceder o no a la ataxia y al tremor. Algunas familias presentan oftalmoplejia externa completa sin ptosis.

La alteración del fondo de ojo es una RP atípica con gran afectación de los conos. La disminución de la agudeza visual y las aberraciones en la percepción del color preceden con frecuencia a las alteraciones oftalmoscópicas. El diagnóstico se establece únicamente si se realiza ERG.

11. OTRAS ASOCIACIONES DE ATAXIA Y RP

En una familia estudiada por Franceschetti y Klein, 21 de cuyos miembros tenían ataxia de Friederich, 4 pacientes presentaban degeneración macular y 6 degeneración retiniana generalizada.

Se ha descrito el caso de una mujer en la que a una RP típica se asociaba polineuropatía atáctica sensorial y reducción de apolipoproteína B.

Otras comunicaciones de asociación de ataxia con RP han sido realizadas por Tuck y McLeod y Cohan.

12. LIPOFUSCINOSIS NEURONALES (IDIOCIA AMAUROTICA FAMILIAR)

Son enfermedades autosómicas recesivas caracterizadas por cúmulos de pigmentos lipídicos, autofluorescentes e insolubles, en los lisosomas de las células ganglionares.

Los cambios histológicos a nivel de la retina presentan una combinación de anomalías en las capas de células ganglionares y de fotorreceptores.

Se diferencian las siguientes formas:

    - Infantil. (Enfermedad de Tay-Sachs o Haltia-Santavuori).

    - Infantil tardía. (Enfermedad de Biel-Schowsky-Jansky).

    - Juvenil. (Enfermedad de Vogt-Spielmeyer-Batten-Mayou).

    - Adulta. (Enfermedad de Kufs).

    - Atípica.

Las tres primeras formas asocian distrofia retiniana severa con grave deterioro neurológico. Las formas adulta y atípica conservan una visión normal.

    A) INFANTIL

    Aparecen retrasos del desarrollo mental hacia los 12-18 meses de vida. Algunos pacientes presentan ya complicaciones visuales en torno a los 12 meses de edad y todos alrededor de los 18 meses. A los 2 años, 2 años y medio, ninguno puede ya percibir la luz, no hay reacciones pupilares y los movimientos del ojo carecen de coordinación. A los 3 años de edad estos niños carecen de movimientos voluntarios y mueren a la edad media de 6 años y medio.

    El fondo de ojo puede ser normal y la distrofia retiniana sólo se diagnostica tras la realización del ERG.

    B) INFANTIL TARDIA

    El desarrollo psicomotor del niño es normal hasta los 2-4 años de edad; después aparece la ataxia, se interrumpe el desarrollo, se manifiestan problemas de conducta y, concomitantemente, se sufre pérdida de visión. La enfermedad progresa hasta la muerte del paciente, entre 1 y 4 años después del inicio de la sintomatología.

    Los hallazgos oculares incluyen atrofia óptica y/o grupos de pigmento intrarretiniano.

    C) JUVENIL

    La pérdida de visión se presenta hacia los 3 años y medio, 7 años de edad, progresando rápidamente antes de que aparezcan los síntomas neurológicos o la demencia.

    La pérdida de visión central precede a la deficiencia de adaptación a la oscuridad y a la pérdida del campo visual, lo que sugiere que se trata de una "degeneración de conos y bastones". La mayoría de los pacientes mueren antes de los 20 años de edad por complicaciones neurológicas. La hiperpigmentación se limita a la mácula o se extiende por toda la periferia.

    El estudio al microscopio electrónico de amniocitos ha permitido el diagnóstico prenatal de un caso de lipofuscinosis neuronal en una embarazada de riesgo.

13. SINDROME DE KEARNS-SAYRE (MIOPATIA MITOCONDRIAL)

Si bien la asociación entre miopatía mitocondrial y RP fue reconocida hace muchos años, no está claro que sea una asociación real.

En 1958, Kearns y Sayre publicaron el caso de dos pacientes con degeneración pigmentaria de la retina, oftalmoplejia externa y bloqueo cardíaco; en 1965, Kearns dio a conocer el hallazgo de 9 pacientes más con cardiomiopatía, incluyendo también como características aunque menos frecuentes: debilidad de los músculos del tronco, extremidades y cara; sordera; baja estatura; y alto nivel de proteínas en el LCR.

En una serie reciente de 61 pacientes con miopatía mitocondrial, 22 (36%) tenían retinopatía pigmentaria: 18 pacientes del tipo "sal y pimiemta"; 2 pacientes atrofia del epitelio pigmentario y coriocapilar; y 2 pacientes con RP.

14. DISPLASIA OSTEO-NEURO-ENDOCRINA

Se caracteriza por la asociación de distrofia pigmentaria de la retina, atrofia óptica, imbecilidad, distrofia adiposo-genital y deformidad craneal, frecuentemente oxicefalia. Puede presentarse de forma parcial: distrofia retiniana con oxicefalia o con distrofia adiposo-genital o con oligofrenia.

15. SINDROME DE REFSUM

Descrito por primera vez en 1945, se ha denominado heredopatía atáctica polineurítica y, más recientemente, enfermedad del almacenamiento del ácido fitánico. Se trata de una afección de patrón hereditario probablemente autosómico recesivo; en gran número de casos existe consanguinidad.

La alteración ocular que presentan estos enfermos se caracteriza por adaptación deficiente a la oscuridad y reducción del campo visual generalmente hacia los 20 años de edad. Estos síntomas preceden a los trastornos neurológicos.

Aunque se considera que esta alteración ocular es una forma atípica de RP, a causa de las mínimas alteraciones observables al principio en el fondo de ojo, lo cierto es que en fases avanzadas ya se detecta un fondo de ojo característico de la RP típica. El ERG revela anormalidad en la función de los conos y bastones. La degeneración retiniana acelera su progresión una vez manifestada la neuropatía, afectando de forma importante la agudeza visual central que se había preservado hasta ese momento.

La neuropatía periférica se presenta con dolores, parestesias y debilidad en las extremidades inferiores. Suele haber nervios periféricos palpables, lo cual indica que se trata de una neuropatía hipertrófica. La neuropatía se presenta, por lo regular, entre los 20 y 40 años de edad, con la excepción de algunos casos juveniles o tardíos. En fases avanzadas de la enfermedad, como consecuencia de la afectación de pares craneales, aparecen anosmia, miosis, debilidad facial, disfagia y sordera neurosensorial, así como ataxia y nistagmo como consecuencia de patología a nivel del cerebelo.

El diagnóstico se establece por niveles excesivamente altos de ácido fitánico en plasma. Baum y cols. plantean la hipótesis de que el ácido palmítico (forma esterificada), encontrado en la retina normal en alta concentración, es estructuralmente similar al ácido fitánico y por tanto puede haber una interferencia en el ciclo de la rodopsina.

El tratamiento consiste en eliminar de la dieta las fuentes de fitanatos y sus precursores.

16. MUCOPOLISACARIDOSIS

De las siete mucopolisacaridosis establecidas, la distrofia retiniana se presenta sólo en los tipos en los cuales se almacena sulfato hepático. Estos tipos son los siguientes:

    - MPS I-H o Síndrome de Hurler.

    - MPS I-S o Síndrome de Scheie (antigua MPS IV).

    - MPS I-H/S (intermedio entre los dos anteriores).

    - MPS III o Síndrome de Sanfilippo.

Ademas, el Síndrome de Hunter (MPS II), el único ligado al sexo -los demás son autosómico recesivos-, presenta una asociación variable con distrofia retiniana y muchos pacientes del Síndrome de Morquio (MPS IV) muestran el ERG típico de las degeneraciones tapetorretinianas.

Los síndromes de Hurler y de Scheie son producidos por el déficit de una misma enzima, la alfa-L-iduronidasa, pero presentan diferentes fenotipos. El síndrome de Hurler aparece en la niñez y progresa rápidamente con retraso mental, displasia del esqueleto y muerte en edad infantil. Los pacientes con síndrome de Scheie tienen inteligencia normal, displasia moderada del esqueleto y sobreviven hasta la edad adulta.

El diagnóstico de las mucopolisacaridosis se establece por la identificación del sulfato dérmico, hepático y querático en orina y la documentación del correspondiente fallo enzimático en cultivos de fibroblastos de la piel. Sidman encontró mucopolisacáridos sólo en la matriz intersticial del segmento externo de conos y bastones.

Los síntomas oculares no son iniciales en ninguno de los casos.

17. SINDROME DE BASSEN-KORNZWEIG

Descrito por primera vez en 1950 se trata de una abetalipoproteinemia caracterizada por síntesis defectuosa de apoproteína B y ausencia total de ß-lipoproteína en el plasma de los individuos afectados.

Se presenta un fenotipo que responde a dos trastornos de carácter genético distinto:

    * A-ß-lipoproteinemia de carácter autosómico recesivo.

    * Hipo-ß-lipoproteinemia familiar de carácter autosómico dominante homocigótico.

Hay mala absorción de las grasas y acantocitosis desde el nacimiento; los pacientes presentan esteatorrea ya en la infancia y, al final de la primera década, ataxia, neuropatía periférica sensorial y motora y depósitos de pigmento a nivel retiniano que provocan una reducción concéntrica de los campos visuales y anomalías en el EOG, el ERG así como en la adaptación a la oscuridad.

En este síndrome, el déficit crónico de vitaminas liposolubles desempeña un papel importante en la etiología de las degeneraciones neurológicas y retinianas.

Los primeros intentos terapeúticos con vitamina A tuvieron un éxito moderado. No obstante, el tratamiento desde el primer año de vida con dosis masivas de vitaminas A y E durante largos períodos de tiempo ha logrado prevenir el desarrollo de la neuropatía y retinopatía. El tratamiento con vitamina E ha provocado una estabilización de la neuropatía y de la retinopatía ya establecidas incluso con regresión de el EOG y el ERG a la normalidad.

18. DISPLASIA NEFRO-RETINIANA

En 1961, Senior describió la asociación de lesión renal con ceguera congénita debida a distrofia retiniana.

Se trata en realidad de un grupo de enfermedades, similares pero distintas, que vinculan la nefronoptisis familiar juvenil transmitida de forma autosómica recesiva con distrofia retiniana.

La degeneración retiniana es del tipo de la RP y puede ser muy severa provocando ceguera congénita, RP típica o RP sectorial.

La lesión renal se presenta como una nefritis crónica intersticial que se acompaña de poliuria, polidipsia y, a menudo, una anemia hipocrómica y microcítica.

Se han observado también algunos casos asociados a retraso mental y se ha descrito el caso de un niño en el que a la nefropatía intersticial y la distrofia tapetorretiniana se asociaba catarata. Fernández y Rodríguez describen el caso de dos hermanos en los que al síndrome de Senior-Loken (nefronoptisis y RP) se asociaba fibrosis hepática, siendo el tercer caso en que se observa esta tríada.

19. DISPLASIAS ESQUELETICAS Y RP

Han sido publicados numerosos casos de displasias esqueléticas asociadas a RP. Por ejemplo, Allen y cols. describieron dos casos con RP y displasia torácico-pélvico-falángica, transtorno autosómico recesivo que provoca insuficiencia respiratoria en la infancia.

20. SINDROME OCULO-ESQUELETO-RENAL

Este síndrome incluye: RP, hipertensión con nefropatía intersticial, miembros cortos (enanismo) con deformación de Madelung del antebrazo y braquidactilia.

21. MISCELANEA

    * Se observó la asociación de RP en otras alteraciones metabólicas como cistinosis y síndrome de Lignac-Fanconi.

    * Fue descrito el posible carácter autosómico recesivo de la asociación entre alopecia, corta estatura y distrofia retiniana.

    * Síndrome de Edwards. Designa un trastorno autosómico recesivo que incluye pérdida visual en la infancia, sordera neurosensorial progresiva, retraso mental e hipogonadismo.

    * Han sido comunicados muchos casos con distrofia de los conos, deficiencias hormonales múltiples y sordera.

    * Chang publicó la asociación de RP con hipogonadismo e inteligencia normal.

    * Gordon y cols. describieron el caso de dos hermanos con antecedentes de consanguinidad que presentaban una cuadriparesia progresiva con implicación bulbar, retraso mental, RP y sordera.

    * Se describió el caso de una familia que presentaba RP y hemofilia A.

    FUENTE: http://www.retinosis.org

1 comentario:

Unknown dijo...

Que color tan feo para dar esta información

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